Serpentinas

Recogido en febrero de 2016.

Telmo tiene 3 años y 1 mes.

Villanueva de la cañada.

El día de la cabalgata de reyes fuimos juntos Cristina, Telmo y yo en la carroza del colegio. Desde allí tirábamos caramelos y serpentinas a la gente. Temo acabó dormido. Dos meses más tarde, jugábamos esperando el autobús en los alrededores de la parada y encotramos un resto que sobrevivió a la brigada de limpieza. Telmo, muy interesado, trataba de entender por qué la serpentina envejece y se deteriora. “¿Por qué se pone vieja, papá?”.

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