Centauros del invierno

Un autobús verde
se abre camino
entre estaciones del año,
el viento y el frío.

Por dentro el cristal
se empaña de invierno
y un dedo recorre
sus caminos secretos.

Se esconde el sol
jugando en el bosque
antes, incluso,
que caiga la noche.

Telmo camina como un gigante,
no importa el barro, la lluvia o el hielo,
montado en los hombros de su padre,
si juntos dan caza a esa bola de fuego.

—-
Montados en el autobús, camino a casa, recitamos este poema. Telmo trata de recitar conmigo, aunque no se lo sabe.

—Papá, ¿por qué vamos a cazar al sol?
—Porque en invierno, cuando jugamos en el bosque, se esconde muy rápido.
—¿Por qué no queremos que se esconda muy rápido?
—Porque se hace de noche y nos tenemos que ir a casa. Por eso, tú te subes a hombros y vamos a por él.
—Papá ¿otro día lo hacemos de verdad?

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